En este poema ,un joven universitario,
Crisóstomo, amenaza con su suicidio ante el desamor de Marcela.
Así, su “lengua muerta” expresará su
amor con “palabras vivas”.
Un grupo de alumnos de 1º B os leeremos
un diálogo escrito por nuestra Profesora de Lengua.
Os los presento:
Marcos será Don Diego de Miranda, el Caballero
del Verde Gabán. En su casa hidalga de Villanueva de los Infantes tendrá lugar
la conversación con la que se inicia este diálogo.
Julio será Don Miguel de Cervantes, que
visita a Don Diego
Miguel hará el papel de hijo de Don
Diego y amigo de Crisóstomo Se llamará Ambrosio ,y es también un joven
Licenciado.
Antonio es el protagonista, el loco
enamorado
Ángela es Marcela, la joven labradora
que no quiere casarse
y, por fin, Raquel y Sheila son sus
amigas.
Yo, que soy Rusell, seré el narrador.
Pues comienzo:
Estamos como os decía ,en una casa
hidalga en una ciudad castellana, llamada Villanueva de los Infantes. En una
sala con chimenea, un hombre, al que Cervantes llama el Caballero del Verde
Gabán, recibe a un escritor español llamado Miguel de Cervantes. Se mezclan así
realidad y ficción. Estamos en 1603.Oigámosles hablar:
DON
DIEGO DE MIRANDA : Tomad posesión de mi casa, Don Miguel de Cervantes. Me habló
de vos hace algún tiempo cierto caballero que me hizo el honor de comer
conmigo; se llamaba Don Alonso, pero se hacía llamar Don Quijote de la Mancha.
DON
MIGUEL DE CERVANTES : Gracias, Don Diego de Miranda. No suelo encontrar en mis
viajes por estas tierras hidalgos tan corteses... Sí, yo conocí bien a aquél
hidalgo manchego. Él os llamaba el Caballero del Verde Gabán.
Narrador Entra una joven llevando una
bandeja o salvilla con unas copas y una jarra de vino
DON
DIEGO DE MIRANDA :Sentaos cómodamente. ¡Hola,muchacha! Tráenos aceitunas y
berenjenas de Almagro para acompañar esta copa de vino garnacho .¡Ah, señor!
Aquí viene mi único hijo, Ambrosio. Como ya os dije, ha estudiado en Salamanca, y es algo poeta, como vos.
DON
MIGUEL DE CERVANTES (abrazándole): Entonces podremos intercambiar nuestros
lamentos, pues no es fácil ser poeta en estos nuestros tiempos de hierro...
AMBROSIO
: Bienvenido, señor de Cervantes. Algo he leído de vuestra Galatea...
DON
DIEGO. No os admiréis del traje de luto que lleva mi hijo, y de su semblante
entristecido. Se debe a la reciente muerte de su mejor amigo, Crisóstomo, un
desgraciado joven que puso fin a sus días... y no digo más...
MIGUEL
DE CERVANTES : Aún brillan lágrimas en vuestros ojos. Mucho le debisteis
querer. Pero, animaos, Ambrosio, y si no os sirve para renovar vuestras
heridas, contadme algo de esa triste historia...
ESCENA
2
Narrador El mismo lugar. Los tres
hombres están sentados , bebiendo y charlando.
AMBROSIO:
Como os decía, fueron tiempos alegres. Juntos nos enviaron nuestros padres a
estudiar a Salamanca. Juntos vivíamos, estudiábamos, gozábamos de la dulce
juventud... Llegó finalmente el tiempo de volver a casa, con nuestros hábitos
de estudiantes...
DON
DIEGO :
Crisóstomo era un joven leído,
de rostro hermoso y disposición gallarda, e hizo ganar a su padre mucho dinero
gracias a su buen juicio y conocimientos astronómicos.
AMBROSIO Hasta que se enamoró de la joven Marcela, la chica más bella de estos
contornos, que era huérfana y vivía bajo la tutela de su tío el cura . A partir
de entonces ya no fue el mismo...
ESCENA
3
La acción se traslada al pasado.
Ambrosio y Crisóstomo están en el bosque, junto a un riachuelo.
AMBROSIO ¡Estás loco, Crisóstomo! ¡No puedes dejar así
tu casa, tus tierras, tus criados...!
CRISÓSTOMO
: ¡Sí, Ambrosio, estoy loco!¡ No duermo, no como, no vivo si no la veo, si no me ama!.... Me da todo igual, excepto ella...
AMBROSIO
: Es inútil, amigo: sabes que te ha rechazado ; que no acepta los requiebros de
ninguno de los hidalgos y labradores ricos que la pretenden con buen fin; que
ha dejado la casa que le dejaron sus
padres y vestida de pastora se ha ido con otras zagalas del pueblo a vivir en
chozas y cuidar sus ovejas ; que trata a todos cortés y amablemente, pero a
nadie da esperanzas y a todos desengaña...
CRISÓSTOMO
: ¿Ves mi traje? ¿Ves mi pellico negro y mi cayado? Yo también soy ya pastor.
Me iré a la choza de mis cabreros. Grabaré en todas las hayas de este valle el
nombre de mi dulce enemiga .
AMBROSIO
: ¡Pobre amigo! Te acompañaré, para que no te despeñes por esos roquedales, y
para evitar que te mueras de hambre y soledad...
ESCENA
4
Sigue en el pasado .En el bosque,
Marcela y sus amigas cuidan de sus ovejas mientras charlan y juegan a la
pelota. Crisóstomo persigue a Marcela con cara de loco.
CRISÓSTOMO
: ¡Escúchame bella Marcela!...
MARCELA
: Esperadme allí, amigas. Crisóstomo, no insistas. No estoy enamorada
de ti, ni de ningún otro. Quiero seguir así, y por más que ruegues no
vas a conseguir nada ... salvo mi amistad... ¡salvo mi amistad!.
CRISÓSTOMO
:¡Salvo tu amistad! ¡No puedo más , amor mío! ¡Mi Marcela! ¡Te convenceré de que
me ames!
MARCELA
: Crisóstomo, no quiero para ti ningún mal...
CRISÓSTOMO
:¡Te amo con locura!¡No puedo vivir sin ti! ¡Prefiero la muerte!
MARCELA
: Ambrosio, te ruego que le convenzas.
Cuando le veo así, desencajado, como enfermo, sólo me inspira lástima. ¡Adiós ¡
¡Esperadme, amigas, voy con vosotras!
AMBROSIO
: ¡Pobre amigo mío! ¡Nada, nada cambiará
a la cruel, arrogante y desdeñosa Marcela!
CRISÓSTOMO
( como sonámbulo) Escucha, ingrata, escucha mi Canción Desesperada:
...allí
se esparcirán mis duras penas
en
altos riscos y en profundos huecos
con
muerta lengua y con palabras vivas...
AMBROSIO
: Vayamos a la choza...
CRISÓSTOMO:
...¡Tiranos
celos
ponedme
un hierro en estas manos
dame,
desdén, una torcida soga...!
AMBROSIO
¿Hierro, soga...? ¡Oh, pobre amigo!¿Adónde van tus locos pensamientos?...
ESCENA
5
Las tres amigas charlan en el bosque..
TERESIA
:Tengo lástima de Crisóstomo. Nada se parece a aquel joven alegre que vino de
Salamanca . Ahora parece un loco en su
mirada y gestos. Deberías ser menos dura con él, Marcela. ¡Te quiere
sinceramente!.
MARCELA ¿Estás segura de que me ama? ¿No será más
cierto que me desea?
TERESIA En fin, se ha enamorado de tu bonita cara y
figura...
MARCELA
¿Y por eso estoy yo obligada a corresponderle? Te concedo que lo bello atrae.
Pero mi belleza, si la tengo, me la ha dado el Cielo. Si atraigo, es contra mi
voluntad.
CARMINA:
¡Pero no es este el caso, Marcela ¡ Reconocerás que Crisóstomo es uno de los
hombres más guapos de estos contornos.
MARCELA
: De acuerdo, lo concedo: es guapo. Pero uno puede complacerse en ver la
hermosura de alguien, y no enamorarse de él. ¡De otra manera el mundo sería un
caos de afectos!.
TERESIA
: ¿No merece Crisóstomo una oportunidad?
Tú desearás casarte, y pocos partidos tan buenos se te presentarán: es rico, de familia honrada, licenciado por
Salamanca, de buena vida y costumbres...¡Un mirlo blanco!
MARCELA Teresia, ¿Quién te ha dicho que yo quiera
casarme? Como sabéis , tengo bienes
propios, y no codicio los ajenos; no necesito un marido que me sostenga.
CARMINA
: ¡Pero todas las mujeres queremos
casarnos!
MARCELA Yo no , amigas. Yo nací libre, y para seguir siendo libre he
decidido vivir a mi manera, en el campo, sin hacer daño a nadie...
CARMINA ¡No te entiendo, Marcela! ¿Qué hay más
hermoso que estar unida en matrimonio a un hombre bueno, tener hijos, ...?
MARCELA Yo tengo libre condición y no gusto de
sujetarme. Veo cómo el matrimonio pone a las mujeres en poder de sus maridos.
Me he acostumbrado, debido a mi orfandad y a la pacífica tutoría de mi tío, a
decidir por mí misma, y no deseo dejar de hacerlo.
TERESIA
: Vamos, Marcela, eso está muy bien, pero ¿dónde dejas el amor?¡ Por amor una mujer cede su libertad y sus bienes...!
MARCELA
: De acuerdo, amiga mía. Pero el Cielo no ha querido que yo ame por destino, y
buscar yo el amor, no quiero hacerlo.
CARMINA
¿Y no te da pena de Crisóstomo y de los otros jóvenes ?
MARCELA
: Algo de lástima sí me dan. Pero no me puedo sentir culpable por ellos. Yo no
les he provocado, ni les he insinuado con coquetería que estaba el camino
libre. Cuando se me declaran les digo sencillamente que no. No provoco
esperanzas, ni doy celos a ninguno.
TERESIA
: Reconozco, Marcela, que me admira tu seguridad. No sé si te comprendo, pero
te admiro.
CARMINA
: Yo también te respeto, Marcela, pero te aseguro que no vas a ser feliz.. Tú
contrapones la libertad al amor, y eliges la primera. Pero todos afirman que
entregar la libertad por amor es la máxima felicidad
MARCELA
: Amigas, dejadme seguir mi camino. Quizá lleguen tiempos en los que una mujer
pueda disfrutar de su libertad y de su amor. Hoy por hoy, debo elegir. Gozar de
mi libertad me proporciona una gran alegría. ¡Diana, la casta diosa , será mi
amiga!.
ESCENA
6
La casa de Don Diego de Miranda.Los tres
hombres siguen bebiendo y charlando junto a la chimenea.
DON
DIEGO : Probad este licor que he destilado yo mismo con hierbas de estos
contornos, don Miguel.
DON
MIGUEL : ¡Ah, es excelente!. Así pues, amigo Ambrosio, deduzco que Crisóstomo
tuvo un trágico final...
AMBROSIO:
Así fue. En un descuido mío... . Lo mató
el amor...o más bien, el desamor...
DON
MIGUEL ¡ La crueldad de Marcela! ¡La bella homicida!
AMBROSIO
: ¡No , don Miguel! ¡Así la llamé yo también al principio!. Pero, aquél día
triste en que, coronados de tejo, ciprés y amarga adelfa llevábamos a enterrar a nuestro amigo ...aquél día
Marcela me hizo cambiar de opinión...
DON
MIGUEL ¿Acudió la hermosa Marcela al entierro de su amador? ¿Qué hizo o dijo?
¿Lloró, se arrepintió de su orgulloso desdén?
AMBROSIO
: No, don Miguel, no hizo otra cosa sino volver por sí. De repente, por
cima de la peña donde se cavaba la
sepultura, apareció, tan hermosa, que pasaba a su fama su hermosura. Todos
quedamos suspensos, mas yo le reproché su crueldad. Entonces ella, con voz
serena y firme, comenzó su alegato “:Hízome el Cielo, según vosotros decís,
hermosa, y de tal manera que, sin ser poderosos a otra cosa, a que me améis os
mueve mi hermosura...”
Narrador:
Nos hemos basado en el Capítulo XIV de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Parte I.Si queréis
saber más de esta historia, allí la encontraréis.
FIN


