sábado, 8 de febrero de 2014

CON MUERTA LENGUA Y CON PALABRAS VIVAS


GUIÓN PARA REPRESENTAR
 
Nuestro título está tomado de un poema incluido en el Quijote.

 En este poema ,un joven universitario, Crisóstomo, amenaza con su suicidio ante el desamor de Marcela.

Así, su “lengua muerta” expresará su amor con “palabras vivas”.

 
 
Un grupo de alumnos de 1º B os leeremos un diálogo escrito por nuestra Profesora de Lengua.

Os los presento:

Marcos será Don Diego de Miranda, el Caballero del Verde Gabán. En su casa hidalga de Villanueva de los Infantes tendrá lugar la conversación con la que se inicia este diálogo.

Julio será Don Miguel de Cervantes, que visita a Don Diego

Miguel hará el papel de hijo de Don Diego y amigo de Crisóstomo Se llamará Ambrosio ,y es también un joven Licenciado.

Antonio es el protagonista, el loco enamorado

Ángela es Marcela, la joven labradora que no quiere casarse

y, por fin, Raquel y Sheila son sus amigas.

Yo, que soy Rusell, seré el narrador.

Pues comienzo:

 ESCENA 1

Estamos como os decía ,en una casa hidalga en una ciudad castellana, llamada Villanueva de los Infantes. En una sala con chimenea, un hombre, al que Cervantes llama el Caballero del Verde Gabán, recibe a un escritor español llamado Miguel de Cervantes. Se mezclan así realidad y ficción. Estamos en 1603.Oigámosles hablar:

 

DON DIEGO DE MIRANDA : Tomad posesión de mi casa, Don Miguel de Cervantes. Me habló de vos hace algún tiempo cierto caballero que me hizo el honor de comer conmigo; se llamaba Don Alonso, pero se hacía llamar Don Quijote de la Mancha.

 

DON MIGUEL DE CERVANTES : Gracias, Don Diego de Miranda. No suelo encontrar en mis viajes por estas tierras hidalgos tan corteses... Sí, yo conocí bien a aquél hidalgo manchego. Él os llamaba el Caballero del Verde Gabán.

 

Narrador Entra una joven llevando una bandeja o salvilla con unas copas y una jarra de vino

 

DON DIEGO DE MIRANDA :Sentaos cómodamente. ¡Hola,muchacha! Tráenos aceitunas y berenjenas de Almagro para acompañar esta copa de vino garnacho .¡Ah, señor! Aquí viene mi único hijo, Ambrosio. Como ya os dije, ha estudiado  en Salamanca, y es algo poeta, como vos.

 

DON MIGUEL DE CERVANTES (abrazándole): Entonces podremos intercambiar nuestros lamentos, pues no es fácil ser poeta en estos nuestros tiempos de hierro...

 

AMBROSIO : Bienvenido, señor de Cervantes. Algo he leído de vuestra Galatea...

 

DON DIEGO. No os admiréis del traje de luto que lleva mi hijo, y de su semblante entristecido. Se debe a la reciente muerte de su mejor amigo, Crisóstomo, un desgraciado joven que puso fin a sus días... y no digo más...

 

MIGUEL DE CERVANTES : Aún brillan lágrimas en vuestros ojos. Mucho le debisteis querer. Pero, animaos, Ambrosio, y si no os sirve para renovar vuestras heridas, contadme algo de esa triste historia...

 

ESCENA 2

Narrador El mismo lugar. Los tres hombres están sentados , bebiendo y charlando.

 

AMBROSIO: Como os decía, fueron tiempos alegres. Juntos nos enviaron nuestros padres a estudiar a Salamanca. Juntos vivíamos, estudiábamos, gozábamos de la dulce juventud... Llegó finalmente el tiempo de volver a casa, con nuestros hábitos de estudiantes...

 

DON DIEGO  :  Crisóstomo era un joven   leído, de rostro hermoso y disposición gallarda, e hizo ganar a su padre mucho dinero gracias a su buen juicio y conocimientos astronómicos. 

 

AMBROSIO  Hasta que se enamoró de la  joven Marcela, la chica más bella de estos contornos, que era huérfana y vivía bajo la tutela de su tío el cura . A partir de entonces  ya no fue el mismo...

 

ESCENA 3

La acción se traslada al pasado. Ambrosio y Crisóstomo están en el bosque, junto a un riachuelo.

 

AMBROSIO  ¡Estás loco, Crisóstomo! ¡No puedes dejar así tu casa, tus tierras, tus criados...!

 

CRISÓSTOMO : ¡Sí, Ambrosio, estoy loco!¡ No duermo, no como, no vivo si no la veo,  si no me ama!....  Me da todo igual, excepto ella...

 

AMBROSIO : Es inútil, amigo: sabes que te ha rechazado ; que no acepta los requiebros de ninguno de los hidalgos y labradores ricos que la pretenden con buen fin; que ha dejado la  casa que le dejaron sus padres y vestida de pastora se ha ido con otras zagalas del pueblo a vivir en chozas y cuidar sus ovejas ; que trata a todos cortés y amablemente, pero a nadie da esperanzas y a todos desengaña...

 

CRISÓSTOMO : ¿Ves mi traje? ¿Ves mi pellico negro y mi cayado? Yo también soy ya pastor. Me iré a la choza de mis cabreros. Grabaré en todas las hayas de este valle el nombre de mi  dulce enemiga .

 

AMBROSIO : ¡Pobre  amigo! Te acompañaré, para  que no te despeñes por esos roquedales, y para evitar que te mueras de hambre y soledad...

 

ESCENA 4

Sigue en el pasado .En el bosque, Marcela y sus amigas cuidan de sus ovejas mientras charlan y juegan a la pelota. Crisóstomo persigue a Marcela con cara de loco.

 

CRISÓSTOMO : ¡Escúchame bella Marcela!...

 

MARCELA : Esperadme allí, amigas. Crisóstomo, no insistas. No estoy    enamorada  de ti, ni de ningún otro. Quiero seguir así, y por más que ruegues no vas a conseguir nada ... salvo mi amistad... ¡salvo mi amistad!.

 

CRISÓSTOMO :¡Salvo tu amistad! ¡No puedo más , amor mío! ¡Mi Marcela! ¡Te convenceré de que me ames!

 

MARCELA : Crisóstomo, no quiero para ti ningún mal...


 
CRISÓSTOMO :¡Te amo con locura!¡No puedo vivir sin ti! ¡Prefiero la muerte!

 

MARCELA :  Ambrosio, te ruego que le convenzas. Cuando le veo así, desencajado, como enfermo, sólo me inspira lástima. ¡Adiós ¡ ¡Esperadme, amigas, voy con vosotras!

 

AMBROSIO : ¡Pobre  amigo mío! ¡Nada, nada cambiará a la cruel, arrogante y desdeñosa Marcela!

 

CRISÓSTOMO ( como sonámbulo) Escucha, ingrata, escucha mi Canción Desesperada:

 

...allí se esparcirán mis duras penas

en altos riscos y en profundos huecos

con muerta lengua y con palabras vivas...

 

AMBROSIO : Vayamos a la choza...

 

CRISÓSTOMO:

...¡Tiranos celos

ponedme un hierro en estas manos

dame, desdén, una torcida soga...!

 

AMBROSIO ¿Hierro, soga...? ¡Oh, pobre amigo!¿Adónde van tus locos pensamientos?...

 

ESCENA 5

Las tres amigas charlan en el bosque..

 

TERESIA :Tengo lástima de Crisóstomo. Nada se parece a aquel joven alegre que vino de Salamanca . Ahora  parece un loco en su mirada y gestos. Deberías ser menos dura con él, Marcela. ¡Te quiere sinceramente!.

 

MARCELA  ¿Estás segura de que me ama? ¿No será más cierto que me desea?

 

TERESIA  En fin, se ha enamorado de tu bonita cara y figura...

 

MARCELA ¿Y por eso estoy yo obligada a corresponderle? Te concedo que lo bello atrae. Pero mi belleza, si la tengo, me la ha dado el Cielo. Si atraigo, es contra mi voluntad.

 CARMINA :  Parece crueldad no corresponder a quien te quiere tanto...

 
MARCELA : ¿Es forzoso que quien es amado ame a quien le ama? ¿Y si el amante fuera feo? ¿No dicen que lo feo repele? ¿Es justo decir: “Yo te quiero por hermosa. Quiéreme tú por feo”.?

 

CARMINA: ¡Pero no es este el caso, Marcela ¡ Reconocerás que Crisóstomo es uno de los hombres más guapos de estos contornos.

 

MARCELA : De acuerdo, lo concedo: es guapo. Pero uno puede complacerse en ver la hermosura de alguien, y no enamorarse de él. ¡De otra manera el mundo sería un caos de afectos!.

 

TERESIA :  ¿No merece Crisóstomo una oportunidad? Tú desearás casarte, y pocos partidos tan buenos se te presentarán:  es rico, de familia honrada, licenciado por Salamanca, de buena vida y costumbres...¡Un mirlo blanco!

 

MARCELA   Teresia, ¿Quién te ha dicho que yo quiera casarme?  Como sabéis , tengo bienes propios, y no codicio los ajenos; no necesito un marido que me sostenga.

 

CARMINA : ¡Pero todas las  mujeres queremos casarnos!

 

MARCELA  Yo no , amigas.  Yo nací libre, y para seguir siendo libre he decidido vivir a mi manera, en el campo, sin hacer daño a nadie...

 

CARMINA  ¡No te entiendo, Marcela! ¿Qué hay más hermoso que estar unida en matrimonio a un hombre bueno, tener hijos, ...?

 

MARCELA  Yo tengo libre condición y no gusto de sujetarme. Veo cómo el matrimonio pone a las mujeres en poder de sus maridos. Me he acostumbrado, debido a mi orfandad y a la pacífica tutoría de mi tío, a decidir por mí misma, y no deseo dejar de hacerlo.

 

TERESIA : Vamos, Marcela, eso está muy bien, pero ¿dónde dejas el amor?¡ Por amor  una mujer cede su libertad y sus bienes...!

 

MARCELA : De acuerdo, amiga mía. Pero el Cielo no ha querido que yo ame por destino, y buscar yo el amor, no quiero hacerlo.

 

CARMINA ¿Y no te da pena de Crisóstomo y de los otros jóvenes ?

 

MARCELA :  Algo de lástima sí me dan. Pero  no me puedo sentir culpable por ellos. Yo no les he provocado, ni les he insinuado con coquetería que estaba el camino libre. Cuando se me declaran les digo sencillamente que no. No provoco esperanzas, ni doy celos a ninguno.

 

TERESIA : Reconozco, Marcela, que me admira tu seguridad. No sé si te comprendo, pero te admiro.

 

CARMINA : Yo también te respeto, Marcela, pero te aseguro que no vas a ser feliz.. Tú contrapones la libertad al amor, y eliges la primera. Pero todos afirman que entregar la libertad por amor es la máxima felicidad

 

MARCELA : Amigas, dejadme seguir mi camino. Quizá lleguen tiempos en los que una mujer pueda disfrutar de su libertad y de su amor. Hoy por hoy, debo elegir. Gozar de mi libertad me proporciona una gran alegría. ¡Diana, la casta diosa , será mi amiga!.

 

 ESCENA 6

La casa de Don Diego de Miranda.Los tres hombres siguen bebiendo y charlando junto a la chimenea.

DON DIEGO : Probad este licor que he destilado yo mismo con hierbas de estos contornos, don Miguel.

 

DON MIGUEL : ¡Ah, es excelente!. Así pues, amigo Ambrosio, deduzco que Crisóstomo tuvo un trágico final...

 

AMBROSIO: Así fue. En un descuido mío...  . Lo mató el amor...o más bien, el desamor...

 

DON MIGUEL ¡ La crueldad de Marcela! ¡La bella homicida!

 

AMBROSIO : ¡No , don Miguel! ¡Así la llamé yo también al principio!. Pero, aquél día triste en que, coronados de tejo, ciprés y amarga adelfa  llevábamos a enterrar a nuestro amigo  ...aquél día  Marcela me hizo cambiar de opinión...

 

DON MIGUEL ¿Acudió la hermosa Marcela al entierro de su amador? ¿Qué hizo o dijo? ¿Lloró, se arrepintió de su orgulloso desdén?

 

AMBROSIO : No, don Miguel, no hizo otra cosa sino volver por sí. De repente, por cima  de la peña donde se cavaba la sepultura, apareció, tan hermosa, que pasaba a su fama su hermosura. Todos quedamos suspensos, mas yo le reproché su crueldad. Entonces ella, con voz serena y firme, comenzó su alegato “:Hízome el Cielo, según vosotros decís, hermosa, y de tal manera que, sin ser poderosos a otra cosa, a que me améis os mueve mi hermosura...”

 

Narrador:

 Nos hemos basado en el Capítulo XIV de  El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Parte I.Si queréis saber más de esta historia, allí la encontraréis.

 

FIN

 

 

 

miércoles, 5 de febrero de 2014

HANNA Y LA SUERTE





 


GUIÓN PARA RODAR

Basado en el cuadro de Vermeer “La lechera”


 Secuencia 1

Cuadro de Vermeer. Sobreimpreso el título y el nombre del  Colegio,Club juvenil...
Música: el Adagio de Albinoni.

Secuencia 2
Interior. Día. Rincón de la cocina que reproduce exactamente el del cuadro de Vermeer.



Hanna, vestida como la mujer del cuadro,está tranquila, contenta. Sus ademanes son seguros, lentos. Vierte la leche de la jarra a la olla, y después corta con un cuchillo rebanadas pequeñas de pan de una hogaza.


La música sigue un rato y va desapareciendo.


La voz en off dice:


Hanna Hoffmann era una joven sencilla que servía como criada en la ciudad de Ámsterdam.Su juventud y fortaleza le permitían llevar una vida dura, madrugando al alba, cargando con cestas de compra, lavando sábanas y guisando en grandes marmitas, pues la familia a la que servía era numerosa.


Todas las mañanas preparaba unas sopas de pan y leche para los niños de la familia.

Secuencia 3


Mismo escenario. Entra la señora y Hanna le hace una reverencia sencilla. No se oye lo que se dicen, pero se intuye que la manda a la compra. Le da unas monedas que Hanna guarda en su bolsillo.La señora se va. Hanna toma la olla con las sopas de leche y sale un momento. Vuelve enseguida con una gran cesta de compra. Se pone un chal y sale de nuevo.


La voz en off dice:

Después tomaba su cesta y su capa y se iba al mercado llevando el dinero que le daba su señora.


Secuencia 4


Exterior. Día luminoso. Calle estrecha del Madrid antiguo. (Podría ser la que va de la Plaza de la Villa a la Calle Sacramento. Además allí cerca hay un palacio que puede servir para otra secuencia).


Hanna vuelve ya de la compra. Lleva la cesta llena de frutas y verduras de colores preciosos. Música barroca alegre, por ej de Mozart.

Voz en off:


Aquél día Hanna volvía contenta de la plaza del Mercado. Había comprado pescados de plata, tomates rojos y repollos blancos. Al pasar por la carnicería, Hans, el hijo del carnicero salió a la puerta y le dio un bocadito de las ricas salchichas que hacía su padre. Hanna se puso muy contenta porque sabía que Hans la quería con buenas intenciones.



Al pasar por la puerta de una carnicería (se debe ver el letrero en español, con un toro pintado)Hans sale corriendo con su mandil, y le da, con una gran sonrisa, la salchicha pequeña. Hanna la recibe alegre, la parte en dos y se come la mitad, guardando la otra mitad en su bolsillo. De dentro de la tienda se oye una voz:


¡Hans!

Hans se sobresalta, tira un beso a Hanna y se mete corriendo en la tienda.

Hanna sigue su camino.


Secuencia 5


Música barroca alegre. Una mendiga le pide limosna. Hanna le da el trocito de salchicha y la mujer le da las gracias. Luego Hannna busca en su bolsillo y le da también una monedita. La mendiga besa la moneda, y da las gracias. Todo esto va sin voz.Se van en direcciones opuestas.

Secuencia 6


La cámara enfoca a Hanna, y después al talismán en el suelo. Hanna se agacha , lo coge, lo mira y dice:


¡Un talismán!...¡Tiene un pez!...Y la leyenda dice .”SOY TU SUERTE”.

Lo desliza en su delantal y sigue su camino.


 Secuencia 7


Interior, la cocina. Hanna se quita el chal, coloca sus compras y se pone a trajinar. Debe ser un bonito bodegón.

 Voz en off:

Aquél fue un día de mucho trabajo- en realidad como eran todos sus días-, y no se acordó del talismán hasta que bien entrada la noche y dormido el último niño pudo quitarse la ropa para dormir.


 Secuencia 8


Interior. Noche. Cuartito de Hanna, con una cama y una silla. Luz de una vela.


Hanna está quitándose la cofia, con cara cansada. La deja en la silla y empieza a desatarse el delantal. Entonces se acuerda de mirar el bolsillo. Saca el talismán y lo observa. Con cuidado se lo cuelga al cuello. Música barroca que en este momento se hace brillante.

Secuencia 9


Mismo lugar. Aparece el paje sonriente. Cara de asombro (no de susto) de Hanna. El paje hace una graciosa reverencia y dice:

¿Qué deseas, Hanna? Soy tu suerte, y te puedo conceder tres deseos: uno para cambiar tu pasado, otro para tu presente y un tercero para tu futuro.


La cámara se dirige a la cara de Hanna que reflexiva, dice :


¡Mi pasado! Tantos hermanos, tanta pobreza...me hubiera gustado tener muñecas, ir más a la escuela...tuve que trabajar pronto...¡Ojalá hubiera tenido unos padres ricos...!

El paje hace un gesto gracioso con la mano.


 Secuencia 10


Noche. Interior lujoso. Una niña de 12 años juega sóla con una muñeca. Se oye una voz de mujer:


¡Adiós Hanna.Te quedas con los criados. Papá y yo salimos esta noche...

La niña levanta su carita triste y dice muy bajito:

Adiós, mamá...


 Secuencia 11


Noche. Habitación de Hanna. Luz de vela. Hanna dice al paje:


Prefiero no cambiar nada de mi pasado. Al fin y al cabo es como es y nadie lo puede cambiar. Además, bien mirado, me gustan mis padres tan cariñosos, y me gusta la educación que me han dado. Pero sí me gustaría cambiar mi presente. Trabajo demasiado por un sueldo escaso. A veces pienso que me gustaría ser mi señora, pues tiene una bonita vida...

El paje repite el gesto

Secuencia 12

Salón de una casa rica. Día. Dos damas toman el té. Una de ellas es Hanna, vestida con las ropas de su señora.

Dice Hanna mientras toma su té:

He de contarte mi disgusto, Violeta. El otro día quise preparar la cena de mi pequeño Johann, pero no la quiso; decía que estaba mal hecha, que sólo quería la que le hace su niñera. Veo que he descuidado a mis hijos, pues la quieren a ella más que a mí.

Secuencia 13

Cuartito de Hanna.Noche.


Dice Hanna, volviendo de su recuerdo:

Creo que tampoco quiero cambiar mi presente. No estoy tan mal. De hecho creo que lo único que quiero cambiar es mi futuro.Deseo casarme con Hans, pero quisiera que fuera noble y muy rico, y tener un palacio y criados. ¡Sí quiero ser condesa, y que todos hablen de mí!

El paje hace como las otras veces un gesto con la mano

 Secuencia 14

La puerta de un palacio. Dos mendigas (una es la de la secuencia anterior), hablan.Este palacio puede ser el que hay en la calle Sacramento, cerca de la Basílica de San Miguel.

En esta casa, Gertrut, ya no hay caridad. El corazón de la condesa es duro como una piedra.

Tienes razón, Lucrecia. Antes Hanna era una chica buena.Pero desde que es rica se ha vuelto orgullosa, desprecia a todos y no ama a nadie.

Sí.La riqueza ha arruinado su corazón.

Se van cada una por un lado.


Secuencia 15

Cuartito de Hanna. Música alegre. Dice Hanna al paje mientras le sonríe:


¿Cómo te llamas, paje?

Me llamo Gualterio.


Gualterio, te pido una cosa: llévate el talismán y déjame seguir mi vida. Tengo mi juventud, tengo salud, tengo esperanza en el futuro, tengo fe en el Cielo que me protege. No cambies mi destino. Pero te ruego que esta noche vayas junto a mi novio Hans y le digas al oído que su Hanna le quiere, y desea que nuestra boda sea pronto. ¿Lo harás?

¡Veloz como el rayo! Hoy Hans tendrá un bonito sueño en el que verá la cara sonriente de su novia.

Secuencia 16


 Mismo lugar

Ha desaparecido el paje, y Hanna sonriente se quita finalmente el delantal. Apaga la vela.

Secuencia 17

Cocina. Día. Misma escena que al comienzo Hanna está vertiendo leche en la olla.

Voz en off:

A la mañana siguiente , Hanna se levantó muy temprano, se puso su corpiño amarillo, su falda roja y su delantal azul. Colocó bien su cofia blanca y se remangó las mangas. Fue a la cocina, cogió el jarro de la leche y se puso a preparar el desayuno de los niños.



La escena ha de ser muy parecida, pero no idéntica a la del principio. Música del Adagio de Albinoni.


Secuencia 18



Sobre el cuadro de Vermeer los créditos con los nombres.


PERSONAJES


HANNA


SU SEÑORA


HANS


MENDIGA


PAJE


HANNA CON 12 AÑOS


VIOLETA (DAMA)

OTRA MENDIGA


ESCENARIOS


COCINA (COMO EL CUADRO DE VERMEEER)


CUARTITO DE HANNA

CUARTO LUJOSO DE HANNA NIÑA

SALÓN LUJOSO

CALLE ESTRECHA DEL MADRID ANTIGUO

PUERTA DEL PALACIO

MÚSICA

CREO QUE TODA DEBE SER BARROCA: ALBINONI, BACH, MOZART... SÓLO 3 PIEZAS REPETIDAS.


VESTIDOS




HANNA COMO EL CUADRO.IMPORTANTE EL BOLSILLO DEL DELANTAL. EN SU CUARTO DEBE ESTAR SIN COFIA.


PAJE CON CASACA Y PELUCA DICIOCHESCA, CON UN LAZO ATRÁS. DEBE SER MUYJOVEN.


HANS DEBE SER UN CHICO CON GRAN MANDIL Y CARA SIMPÁTICA. SENCILLO.


DAMAS ELEGANTES CON TRAJES LARGOS.


MENDIGAS HARAPIENTAS Y ENCORVADAS. UNA CON BASTÓN.


NIÑA CON TRENZAS RUBIAS. MUÑECA ANTIGUA. CARA TRISTE.




HANNA Y LA SUERTE

 




Basado en el cuadro LA LECHERA DE VERMEER

Guión Literario base de una versión representada y grabada. Dirigida a dolescentes .Ganó el Premio al mejor guión en el VI Concurso de Clubs Juveniles. Se proponía la representación de un cuadro a elegir entre 6.Se puede grabar un video de 15 minutos.

Hanna Hoffmann era una joven sencilla que servía como criada en la ciudad de Ámsterdam. Su juventud y fortaleza le permitían llevar una vida dura, madrugando al alba, cargando con cestas de compra , lavando sábanas y guisando en grandes marmitas, pues la familia a la que servía era numerosa.

Todas las mañanas preparaba unas sopas de pan y leche para los niños de la familia.

Más tarde, tomaba su cesta y su capa y se iba al mercado, llevando una lista de cosas por comprar y un bolsito con dinero que le daba su señora.

Aquél día, Hanna bajaba contenta hacia la plaza del mercado. Compró pescados de plata, tomates rojos y repollos blancos. Aunque ese día no compró carne, el hijo del carnicero se acercó a robarle un beso al pasar, y Hanna aparentó enfadarse, pero en realidad se puso muy alegre.

Compró también sal y harina, así como leche y pan.

Cargada con todo volvía a la casa, cuando vio brillar en el suelo algo que parecía una moneda. Se agachó a cogerla y vio que era un talismán. Con cuidado, lo deslizó en el bolsillo de su delantal y siguió su camino.

Aquél fue un día de mucho trabajo- en realidad como eran todos sus días-, y no se acordó del talismán hasta que, bien entrada la noche y dormido el último niño, pudo quitarse la ropa para dormir.

En el talismán había grabado un pez con una moneda en la boca, y la leyenda decía: "SOY TU SUERTE".

Hanna era una chica inteligente, nada aficionada a la credulidad. No era soñadora, sino más bien realista.

Grande fue su sorpresa cuando al colgarse al cuello el talismán, apareció ante sus ojos un paje sonriente que le dijo:

-¿Qué deseas, Hanna? Soy tu suerte, y te puedo conceder tres ilusiones: una para cambiar tu pasado, otra para tu presente, y una tercera para tu futuro".

Hanna volvió su pensamiento a su pasado. Una familia numerosa, pobre y humilde. Ropa sencilla, pocos caprichos, escuela escasa, mucho trabajo. Pensó y dijo : "¡Ojalá hubiese tenido unos padres ricos!".

Se vio de inmediato a sí misma, de niña, en una casa rica. Estaba sola con una niñera. Sus padres le decían adiós, muy serios, desde lejos. Ella los llamaba, pero le decían que no. La niñera coqueteaba por la ventana con el jardinero sin hacerle caso...

Volvió al presente y dijo al paje: "Prefiero no cambiar nada de mi pasado. Al fin y al cabo es como es, y nadie lo puede cambiar. Además

bien mirado, me gustan mis padres y la educación que me han dado. Pero sí me gustaría cambiar mi presente. Trabajo demasiado por un sueldo escaso. A veces pienso que me gustaría ser mi señora, pues tiene una bonita vida..." 2
Se vio entonces en la habitación de su señora. Estaba sola, con la cuna del bebé cerca. Triste, miraba los bolsillos de la chaqueta de su marido, y sacaba una cartita azul que decía: " Te espero esta noche a las 10.Tu niña del alma , Corina". Rabiosa, tiraba la carta. El niño empezaba a llorar. Ella lloraba también y lo acunaba.

Volvió a su cuartito, tan pobre, y le dijo al paje : "Creo que tampoco quiero cambiar mi presente. No estoy tan mal. De hecho creo que lo único que quiero cambiar es el futuro."

Hanna como sabemos tenía un novio carnicero: se llamaba Hans y tenía 22 años. Estaban muy enamorados , y pensaban casarse pronto, cuando sus padres estuvieran conformes.

Pero Hanna desoyó a su corazón y dijo al paje: "Estoy cansada de ser pobre, me gustaría que Hans fuera noble y muy rico, y yo ser una señora y tener criados y vestidos...Me encantaría que todos hablaran de mí y ser famosa..."

Se vio entonces asomada a una rica ventana, vestida con ropas lujosas. Al pie de la ventana, sin verla, hablaban dos criadas:

"La condesa es más mala que el diablo, Dios me perdone; antes no era así".

"Sí, cada día es más orgullosa, desprecia a todos y no escucha a nadie".

"Eva, sigue mi consejo: búscate otra señora más caritativa. Ella sólo se quiere a sí misma".

"Es verdad, Gertrut; la riqueza ha arruinado su corazón. Ahora está envenenada...".

Hanna se vio de nuevo en su cuartito. Sonrió al pajecillo y le puso en el cuello el talismán.

-¿Cómo te llamas?

Me llamo Gualterio.

Gualterio, te pido una cosa: llévate el talismán y déjame seguir mi vida. Tengo mi juventud, tengo salud, tengo esperanza en el futuro, tengo fe en el Cielo que me protege. No cambies mi destino. Pero te ruego que esta noche vayas junto a mi novio Hans y le digas al oído que su Hanna le quiere, y desea que nuestra boda sea muy pronto. ¿Lo harás?.

¡Veloz como el rayo! Hans tendrá hoy un bonito sueño en el que verá la cara sonriente de su novia.

Y desapareció.

A la mañana siguiente, Hanna se levantó muy temprano, se puso su corpiño amarillo, su falda roja y su delantal azul. Colocó bien su cofia blanca y se remangó las mangas. Fue a la cocina, cogió el jarro de la leche y se puso a preparar el desayuno de los niños.

FIN